lunes, 16 de noviembre de 2009
sábado, 26 de septiembre de 2009
Un mundo sin quejas
UN MUNDO SIN QUEJAS
Si algo no te gusta, cámbialo. Si no puedes hacerlo, cambia tu actitud. No te quejes.
Cambia la forma de ver las cosas, y las cosas cambiarán de forma.
En Julio de 2006 Will Bowen propuso a su comunidad “El reto de los 21 días” con el propósito de ayudar a eliminar cualquier rastro de queja o lamento y sus nocivas consecuencias para el individuo.
Su propuesta fue muy simple: los participantes debían colocarse una plsera morada con la leyenda UN MUNDO SIN QUEJAS, y mantenerse durante 21 días sin emitir ningún tipo de queja o crítica, ya sea “me duele la cabeza” o nada me está saliendo bien.
Si durante este período los participantes emitían algún lamento debían cambiarse la pulsera de muñeca y volver a empezar. La mayoría de los participantes logró superar el reto, pero con un mínimo de 5 meses, un tiempo que evidencia la presencia de la cultura de la queja en nuestras vidas.
Te proponemos asumir este reto de 21 días sin quejas, sin críticas ni chismes..si lo logras, harías de tu vida un paraíso sin enfermedades. Tendrás mejor ánimo, menos dolores, relaciones más favorables, mayor autoestima, etc. Serías una persona más feliz y armoniosa.
¿Crees que puedes aceptar el reto?
Muchas personas que participan del reto, que decían no quejarse demasiado se dieron cuenta que lo hacían con un promedio de 20 veces al día. Así que imagínate lo que nos quejamos y criticamos a diario.
Quejarse se ha convertido en una pandemia ¿has notado que siempre hay algo de que quejarse? Si no es el clima, es el tránsito, la inseguridad, las mentiras de los políticos, la salud, el dinero que no alcanza, etc.
Lo único que ganamos con quejarnos es sentirnos peor.
Cuando nos quejamos, criticamos o juzgamos estamos emitiendo una energía discordante. Esta energía, por Ley de atracción será devuelta a nosotros pero multiplicada. Además alimentamos aquello de lo que nos quejamos y lo hacemos más grande.
Con la queja te conectas a campos morfogenéticas de baja energía, que te debilitan, haciéndote más vulnerable a enfermedades, conflictos sociales y carencias. Por el contrario con la gratitud te conectas a campo mofogenéticos de mayor energía, en los niveles en que el poder personal se desarrolla.
Nuestra propuesta es que desde este momento en adelante asumas el compromiso de dejar la queja y la reemplaces por la gratitud..así que mantente observando tus pensamientos y palabras y cada vez que te descubras quejándote, expresa un agradecimiento a la vida, al trabajo, etc o cualquier cosas que puedas agradecer de corazón. Siempre tendrás algo para agradecer.
Pensar una queja o crítica y no la digo, también cuenta? Por suerte No. Sólo las palabras que salen de tu boca son las que cuentan en este caso. Quienes lo han logrado reconocen que no es para nada fácil, pero después de las tres semanas, o más, que tardes en lograr la meta dejas inclusive de hacerlo con la mente.
¿Por qué 21 días? Los científicos dicen que nos toma 21 días en crear un hábito, y como quejarnos es habitual para la mayoría de nosotros, nos tomará 21 días para dejar ese hábito y formar uno nuevo, la gratitud.
Quejarse no debe confundirse con la crítica constructiva a través de la cual le haces saber a alguien que ha cometido un error o que tiene alguna deficiencia de modo tal que pueda mejorar. No hay nada de malo decirle al mesero que tu sopa está fría y que necesita ser calentada, si te ciñes a los hechos, que son siempre neutrales ¿Cómo te atreves a darme la sopa fría? Eso es quejarse.
Eckhardt Tolle – Un Nuevo Mundo, Ahora.
Si algo no te gusta, cámbialo. Si no puedes hacerlo, cambia tu actitud. No te quejes.
Cambia la forma de ver las cosas, y las cosas cambiarán de forma.
En Julio de 2006 Will Bowen propuso a su comunidad “El reto de los 21 días” con el propósito de ayudar a eliminar cualquier rastro de queja o lamento y sus nocivas consecuencias para el individuo.
Su propuesta fue muy simple: los participantes debían colocarse una plsera morada con la leyenda UN MUNDO SIN QUEJAS, y mantenerse durante 21 días sin emitir ningún tipo de queja o crítica, ya sea “me duele la cabeza” o nada me está saliendo bien.
Si durante este período los participantes emitían algún lamento debían cambiarse la pulsera de muñeca y volver a empezar. La mayoría de los participantes logró superar el reto, pero con un mínimo de 5 meses, un tiempo que evidencia la presencia de la cultura de la queja en nuestras vidas.
Te proponemos asumir este reto de 21 días sin quejas, sin críticas ni chismes..si lo logras, harías de tu vida un paraíso sin enfermedades. Tendrás mejor ánimo, menos dolores, relaciones más favorables, mayor autoestima, etc. Serías una persona más feliz y armoniosa.
¿Crees que puedes aceptar el reto?
Muchas personas que participan del reto, que decían no quejarse demasiado se dieron cuenta que lo hacían con un promedio de 20 veces al día. Así que imagínate lo que nos quejamos y criticamos a diario.
Quejarse se ha convertido en una pandemia ¿has notado que siempre hay algo de que quejarse? Si no es el clima, es el tránsito, la inseguridad, las mentiras de los políticos, la salud, el dinero que no alcanza, etc.
Lo único que ganamos con quejarnos es sentirnos peor.
Cuando nos quejamos, criticamos o juzgamos estamos emitiendo una energía discordante. Esta energía, por Ley de atracción será devuelta a nosotros pero multiplicada. Además alimentamos aquello de lo que nos quejamos y lo hacemos más grande.
Con la queja te conectas a campos morfogenéticas de baja energía, que te debilitan, haciéndote más vulnerable a enfermedades, conflictos sociales y carencias. Por el contrario con la gratitud te conectas a campo mofogenéticos de mayor energía, en los niveles en que el poder personal se desarrolla.
Nuestra propuesta es que desde este momento en adelante asumas el compromiso de dejar la queja y la reemplaces por la gratitud..así que mantente observando tus pensamientos y palabras y cada vez que te descubras quejándote, expresa un agradecimiento a la vida, al trabajo, etc o cualquier cosas que puedas agradecer de corazón. Siempre tendrás algo para agradecer.
Pensar una queja o crítica y no la digo, también cuenta? Por suerte No. Sólo las palabras que salen de tu boca son las que cuentan en este caso. Quienes lo han logrado reconocen que no es para nada fácil, pero después de las tres semanas, o más, que tardes en lograr la meta dejas inclusive de hacerlo con la mente.
¿Por qué 21 días? Los científicos dicen que nos toma 21 días en crear un hábito, y como quejarnos es habitual para la mayoría de nosotros, nos tomará 21 días para dejar ese hábito y formar uno nuevo, la gratitud.
Quejarse no debe confundirse con la crítica constructiva a través de la cual le haces saber a alguien que ha cometido un error o que tiene alguna deficiencia de modo tal que pueda mejorar. No hay nada de malo decirle al mesero que tu sopa está fría y que necesita ser calentada, si te ciñes a los hechos, que son siempre neutrales ¿Cómo te atreves a darme la sopa fría? Eso es quejarse.
Eckhardt Tolle – Un Nuevo Mundo, Ahora.
domingo, 16 de agosto de 2009
Un mar de fueguitos

Anoche comencé a leer el libro de los abrazos de Eduardo Galeano, y así comienza.
"Un hombre de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
-El mundo es eso-reveló-Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende."
sábado, 13 de junio de 2009

A veces, sólo a veces...
Retirarse no es rendirse,
ni estar en contra es agredir.
Cambiar no es hipocresía
y derrumbar no es destruir.
Estar a solas no es apartarse,
y el silencio no tener qué decir.
Quedarse quieto no es por pereza,
ni cobardía es sobrevivir.
Sumergirse no es ahogarse,
ni retrocedes para huir.
No se desciende trastabillando,
ni el cielo ganas por bien sufrir.
Y las condenas no son eternas,
ni por perdones vas a morir.
A veces, sólo a veces...
Hace falta lograr soltarse,
izar las velas, abandonarse,
dejar que fluya, que el viento cambie,
cerrar los ojos y enmudecer.
miércoles, 27 de mayo de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
Mi homenaje a Mario Benedetti

AMOR DE TARDE
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico
domingo, 19 de abril de 2009
22 de Abril. día de la tierra
Los invito a visitar el link del año pasado. Cuidemosla es la única que tenemos
http://marianro.blogspot.com/2008/04/y-si-la-salvamos-entre-todos_24.html
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